martes, 15 de agosto de 2017

Lisboa VS Barcelona

Acabamos de publicar en Museo de los Desplazados dos nuevas fichas correspondientes a las ciudades de Lisboa y Barcelona. Curiosamente en los últimos años, a causa del boom turístico de la capital portuguesa, se habla de Lisboa como "La nueva Barcelona" (una frase ya mentada por Michael O'Leary, consejero delegado de Ryanair o Raul Martins, presidente de la Associação da Hotelaria de Portugal, entre otros). Ese boom turístico, además de traer la consabida riqueza económica sólo para unos cuantos está convirtiendo el centro de Lisboa en un gran hotel con vistas al parque temático en que se han convertido sus calles. El alojamento local (pisos turísticos) se ha disparado en los últimos años, siendo la ciudad europea que mas a crecido en este sentido y en 2016 fueron desalojadas de sus casas 5 familias por día, en su gran mayoría para crear apartamentos de lujo u hoteles.

Pero entre estos datos que asustan encontramos un poco de esperanza: 7 mujeres en lucha que representan a las 16 familias (40 personas) del edificio situado en la Rua dos Lagares nº 25 en el barrio de la Mouraría de Lisboa. Resistiendo desde principios de año al desalojo completo del inmueble consiguen ganar una pequeña batalla que se puede ver en nuestro video "Rua dos Lagares" (que hemos realizado gracias a la colaboración de Habita).

En la otra ficha, un barrio habitual en Museo de los Desplazados, el Poblenou de Barcelona, otro lugar de resistencias (recordemos las acciones reividicativas de Fem Rambla que comenzaron hace unos años y que pretenden devolver el barrio a sus habitantes proponiendo procesos de participación ciudadana). "En transición: El Poblenou" (2017) es un corto documental dirigido por Vicente Islas y Alla Shadrova.


jueves, 10 de agosto de 2017

Postal desde Alfama (Lisboa)

En breve estarán en las calles de Lisboa nuestras nuevas postales gratuitas, souvenirs del barrio de Alfama. Perteneciente a la Freguesía de Santa María Maior, Alfama es uno de los barrios más afectados por el actual boom turístico. Según la Associação do Alojamento Local em Portugal (ALEP) dicha freguesía unida a la de Misericordia (las dos que representan buena parte del centro de la ciudad) alcanzan ya los 3000 apartamentos, hostels o habitaciones en alquiler para turistas. Y todo ello en un radio de tan sólo 2,6 kilómetros, suponiendo casi el 9 % del total del país.

En Alfama, aquellos alojamientos para turistas legales están representados con estas placas en la entrada, con la iniciales AL (Alojamento Local).

miércoles, 9 de agosto de 2017

Bartlebooth y sus puzzles autodestructivos

Fragmento del libro "La vida instrucciones de uso" de George Perec, aquel gigantesco inventario de un edificio parisino y sus memorias creado por el escritor francés en 1978. Nos centramos en el personaje de Bartlebooth, multimillonario que dedica su vida a crear puzzles (y a destruirlos).

Imaginemos un hombre cuya riqueza sólo se pueda comparar con su indiferencia por todo lo que la riqueza suele permitir de ordinario y cuyo deseo, mucho más orgulloso, estriba en querer abarcar, describir, agotar, no la totalidad del mundo —proyecto que se destruye con sólo enunciarse—, sino un fragmento constituido del mismo: frente a la inextricable incoherencia del mundo, se tratará entonces de llevar a cabo un programa en su totalidad, sin duda limitado, pero entero, intacto, irreductible.
En otros términos, Bartlebooth decidió un día que toda su existencia quedara organizada en torno a un proyecto cuya necesidad arbitraria tuviera en sí misma su propia finalidad.
Se le ocurrió esta idea cuando tenía veinte años. Fue primero una idea vaga, una pregunta que se hacía a sí mismo —¿qué hacer?—, una respuesta que se iba esbozando: nada. No le interesaban el dinero, el poder, el arte ni las mujeres. Tampoco la ciencia, ni tan siquiera el juego. A lo sumo las corbatas y los caballos o, si se prefiere, imprecisa pero palpitante tras estas fútiles ilustraciones (aunque millares de personas orientan eficazmente su vida alrededor de sus corbatas y un número mucho mayor aún alrededor de sus caballos del domingo), cierta idea de la perfección.
Idea que se fue desarrollando durante los meses y los años siguientes, articulándose alrededor de tres principios rectores:
El primero fue de orden moral: no se trataría de una proeza o un récord: ni escalar un pico ni alcanzar una fosa marina. Lo que Bartlebooth hiciera no sería espectacular ni heroico; sería simple y discretamente un proyecto, difícil, pero no irrealizable, dominado de cabo a rabo y que dirigiría la vida de quien se dedicara a él en todos sus pormenores.
El segundo fue de orden lógico: al excluir todo recurso al azar, el proyecto haría funcionar el tiempo y el espacio como coordenadas abstractas en las que vendrían a inscribirse, con una recurrencia ineluctable, acontecimientos idénticos que se producirían inexorablemente en su lugar y fecha.
El tercero, por último, fue de orden estético: el proyecto, inútil, por ser la gratuidad la única garantía de su rigor, se destruiría a sí mismo a medida que se fuera realizando; su perfección sería circular: una sucesión de acontecimientos que, al enlazarse unos con otros, se anularían mutuamente: Bartlebooth, partiendo de un cero, llegaría a otro cero, a través de las transformaciones precisas de unos objetos acabados.
De este modo quedó organizado concretamente un programa que se puede enunciar sucintamente del modo siguiente:
Durante diez años, de 1925 a 1935, se iniciaría Bartlebooth en el arte de la acuarela. 
Durante veinte años, de 1935 a 1955, recorrería el mundo, pintando, a razón de una acuarela cada quince días, quinientas marinas de igual formato (65 × 50, o 50 × 64 standard), que representarían puertos de mar. Cada vez que estuviera acabada una de estas marinas, se enviaría a un artista especializado (Gaspard Winckler) que la pegaría a una delgada placa de madera y la recortaría, formando un puzzle de setecientas cincuenta piezas.
Durante veinte años, de 1955 a 1975, Bartlebooth, de regreso en Francia, reconstruiría, siguiendo su orden, los puzzles así preparados, a razón, una vez más, de un puzzle cada quince días. A medida que se reconstruyeran los puzzles, se reestructurarían las marinas, de tal manera que pudieran despegarse de su soporte, trasladarse al lugar mismo en el que — veinte años atrás— habían sido pintadas y sumergirse en una solución detersiva, de la que saldría una simple hoja de papel Whatman intacta y virgen.
Así no quedaría rastro de aquella operación que durante cincuenta años habría movilizado por entero a su autor.

El libro completo se puede descargar en pdf en este link.

miércoles, 2 de agosto de 2017

"Rua dos Lagares" en la Rua dos Lagares

16 familias. 40 personas. Una calle en el barrio de la Mouraría de Lisboa convertida en un pasillo de hoteles y apartamentos de lujo. La lucha de los vecinos de la Rua dos Lagares 25, Travessa do Terreirinho 1 y Travessa dos Lagares 2 se ha convertido en uno de los ejemplos de resistencia a la gentrificación más mediáticos de Lisboa. Hablamos con 6 mujeres, vecinas del edificio en amenaza de desalojo.

El próximo sábado día 12 de agosto a las 22 H presentamos este corto documental, "Rua dos Lagares" (10 mins, 2017) en una proyección en la calle que estamos organizando con Habita y los vecinos de dicho edificio. Habrá una churrascada (Barbacoa) solidaria a las 19:30 H en apoyo a los vecinos del edificio. Para cerrar el día proyectaremos nuestro documental "Terramotourism" (42 min, 2016).


miércoles, 26 de julio de 2017

Nuevo proyecto en Sintra para el Otoño

Anunciamos que en los meses de otoño e invierno de 2017 y los primeros meses de 2018 estaremos sumergidos en un nuevo proyecto fílmico en la ciudad portuguesa de Sintra, en pleno Cabo da Roca.

El proyecto lo realizamos gracias a la colaboración con el Festival Aura y será presentado en agosto de 2018 durante las jornadas del festival en Sintra.

Gracias a Patricia y Samuel por la invitación.



lunes, 24 de julio de 2017

"Terramotourism" en la muestra competitiva del Festival Internacional do Filme Insurgente en Belo Horizonte

Nuestro documental "Terramotourism", con imágenes recogidas desde 2012 sobre la transformación de la ciudad de Lisboa con el boom turístico de los últimos años, ha sido seleccionado para participar en la muestra competitiva de la séptima edición de CINECIPÓ, Festival Internacional do Filme Insurgente que se celebrará los dias 14, 15, 16 e 17 de septiembre de 2017 en Belo Horizonte (Brasil). Este año el festival ha recibido más de 400 películas.

Cinema pra quem? Da luta por reconhecimento de direitos à insurgência, o Cinecipó – Festival Internacional do Filme Insurgente tem sua travessia marcada por uma busca permanente do cinema em sua radicalidade: o filme como recusa à resignação. Dentro da arena política em que atua, o festival luta numa frente de combate para frear e contrapor as estratégias de influência midiáticas das grandes corporações de comunicação atuantes no regime democrático.


miércoles, 19 de julio de 2017

Los no lugares y la sobremodernidad

Marc Augé vuelve por estos lares. A él le robamos esta vez un fragmento de su libro "Los no lugares", sobre esos espacios de transitoriedad donde actuamos como si estuviésemos contratados y que no podemos considerar lugares. Augé completa su definición haciéndose valer del concepto de sobremodernidad de Baudelaire.

"Si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad ni como relacional ni como histórico, definirá un no lugar. La hipótesis aquí defendida es que la sobremodernidad es productora de no lugares, es decir, de espacios que no son en sí lugares antropológicos y que, contrariamente a la modernidad baudeleriana, no integran los lugares antiguos: éstos, catalogados, clasificados y promovidos a la categoría de lugares "de memoria", ocupan allí un lugar circunscripto y específico. 
[…]
En la modernidad del paisaje baudeleriano, por el contrario, todo se mezcla, todo se unifica: los campanarios son los "dueños de la ciudad". Lo que contempla el espectador de la modernidad es la imbricación de lo antiguo y de lo nuevo. La sobremodernidad convierte a lo antiguo (la historia) en un espectáculo específico, así como a todos los exotismos y a todos los particularismos locales. La historia y el exotismo desempeñan el mismo papel que las "citas" en el texto escrito, estatuto que se expresa de maravillas en los catálogos editados por las agencias de viajes.

En los no lugares de la sobremodernidad hay siempre un lugar específico (en el escaparate, en un cartel, a la derecha del aparato, a la izquierda de la autopista) para las "curiosidades" presentadas como tales: ananás de la Costa de Marfil, los "jefes" de la República de Venecia, la ciudad de Tánger, el paisaje de Alesia. Pero éstos no operan ninguna síntesis, no integran nada, autorizan solamente el tiempo de un recorrido, la coexistencia de individualidades distintas, semejantes e indiferentes las unas a las otras. Si los no lugares son el espacio de la sobremodernidad, ésta no puede, por lo tanto, aspirar a las mismas ambiciones que la modernidad. Cuando los individuos se acercan, hacen lo social y disponen los 61 lugares. El espacio de la sobremodernidad está trabajado por ésta contradicción: sólo tiene que ver con individuos (clientes, pasajeros, usuarios, oyentes) pero no están identificados, socializados ni localizados (nombre, profesión, lugar de nacimiento, domicilio) más que a la entrada o a la salida. Si los no lugares son el espacio de la sobremodernidad, es necesario explicar esta paradoja: el juego social  parece desarrollarse fuera de los puestos de avanzada de la contemporaneidad. Es  a modo de un inmenso paréntesis como los no lugares acogen a los individuos cada día más numerosos, tanto más cuanto que a ellos apuntan particularmente todos aquellos que llevan hasta el terrorismo su pasión del territorio a preservar o a conquistar. Si los aeropuertos y los aviones, los supermercados y las estaciones fueron siempre el blanco privilegiado de los atentados (para no hablar de los coches bombas), es sin duda por razones de eficacia, si se puede utilizar esta palabra. Pero es quizá también porque, más o menos confusamente, aquellos que reivindican nuevas socializaciones y nuevas localizaciones no pueden ver en ello sino la negación de su ideal. El no lugar es lo contrario de la utopía: existe y no postula ninguna sociedad orgánica."

El libro completo se puede descargar en este link.